En el camino hacia el reino celestial las palabras de Dios me llevaron a vencer las tentaciones de Satanás (I)

A principios de marzo de 2018, la hermana Liu me dio testimonio de la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días y compartió conmigo acerca de varios aspectos de la verdad, como las tres fases de la obra de Dios, el significado del nombre de Dios y los misterios de la Biblia. Había sido creyente en el Señor durante más de 30 años y nunca había escuchado hablar de un camino tan bueno. A través de asistir a reuniones y compartir constantemente, poco a poco llegué a estar convencida de que Dios Todopoderoso es ciertamente el Señor Jesús regresado, y estaba impaciente por contarles a mi marido y a mi hijo la buena noticia del regreso del Señor Jesús. Sin embargo, de manera inesperada, le contaron al pastor y a la anciana de nuestra iglesia que yo había estado investigando la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, y así comenzó una batalla sin armas.

Un día, después de la cena, el pastor, su mujer, la anciana de la iglesia y el diácono vinieron a mi casa juntos. El pastor me dijo: “He oído que has estado asistiendo a reuniones en línea con gente del Relámpago Oriental. ¿De qué habláis en vuestras reuniones?” Yo le contesté: “Leemos las palabras de Dios Todopoderoso y las verdades expresadas por Dios Todopoderoso han revelado los misterios de la Biblia y abierto el rollo pequeño. Dios Todopoderoso es el Señor Jesús regresado”. El pastor me miró enfadado y dijo: “¡Imposible! Dios es el Dios Trino, pero ellos no creen en el Dios Trino, entonces, ¿cómo puede Dios Todopoderoso ser el Señor Jesús regresado? No creas en eso más”. Entonces el pastor siguió diciendo algunas mentiras y comentarios acusatorios acerca de la Iglesia de Dios Todopoderoso y, justo antes de irse, dijo: “No te juntes con la gente del Relámpago Oriental más. Te lo estamos diciendo por tu propio bien. Este es el folleto de nuestra iglesia acerca de nuestra oposición al Relámpago Oriental. Deberías leerlo”. Mientras decía esto, me obligó a coger el folleto y se fue.

Me senté en el sofá agarrando el pequeño folleto y pensando en lo que el pastor y la anciana me acababan de decir. Me sentí completamente confusa. El pastor había dicho que la Iglesia de Dios Todopoderoso no reconocía que Dios era el Dios Trino; ¿qué es lo que quería decir esto? Pero, entonces recordé los casi dos meses que había estado asistiendo a reuniones en línea con la hermana Liu, y había entendido muchos misterios acerca de la Biblia que nunca antes había entendido, y había comprendido mucho acerca de la intención de Dios de salvar a la humanidad. Cuando oraba y leía las palabras de Dios, sentía que tenía el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo, y sentía que mi relación con Dios era muy íntima. Tenía un dilema. Dejé el folleto a un lado y oré rápidamente a Dios: “¡Oh, Dios! Por favor, guíame y dame discernimiento”. Entonces pensé en las palabras del Señor Jesús: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). El Señor Jesús nos pide que tomemos la iniciativa para buscar, así que decidí que debía tener el corazón de un buscador y debía preguntarle a la hermana Liu qué estaba pasando exactamente.

Un día, en cuanto me conecté a Internet, le pregunté rápidamente a la hermana Liu: “En la Biblia, se ha dejado escrito:  ‘Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento’ (Mateo 3:16-17). Y cuando el Señor Jesús estaba en el jardín de Getsemaní, oró diciendo: ‘Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú’ (Mateo 26:39). El Señor Jesús llamó a Dios en el cielo ‘Padre,’ y Dios en el cielo también llamó al Señor Jesús Su Hijo amado. Hemos creído siempre que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo forman juntos el Dios Trino. Sin embargo, mi pastor dijo que vosotros no creéis en la existencia del Dios Trino. ¿Cuál es exactamente la verdad de todo eso?”

Reflexión cristiana

Amablemente, la hermana Liu me dijo: “Hermana, la expresión ‘Dios Trino’ fue establecida en el Concilio de Nicea en el siglo IV d.C. En aquel entonces, los religionistas de diferentes países discutieron apasionadamente acerca de la unicidad y multiplicidad de Dios. Finalmente, según la imaginación y la lógica humanas, se estableció la expresión ‘Dios Trino’. Desde aquel entonces, la gente determinó que el único y verdadero Dios que creó todas las cosas en el cielo y la tierra era el Dios Trino, y esto se ha transmitido hasta la actualidad. Pero, nadie, durante más de dos mil años, ha podido explicar esta cuestión. Sin embargo, hoy en día Dios Todopoderoso nos revela este misterio, así que será mejor que leyésemos lo que las palabras de Dios dicen acerca de esto. Dios Todopoderoso dice: ‘Todavía están los que dicen: “¿No declaró Dios expresamente que Jesús era Su Hijo amado?”. Jesús es el Hijo amado de Dios, en quién Él se regocija grandemente; esto ciertamente fue dicho por Dios mismo. Eso fue Dios dando testimonio de sí mismo, pero simplemente desde una perspectiva diferente, la del Espíritu en el cielo dando testimonio de Su propia encarnación. Jesús es Su encarnación, no Su Hijo en el cielo. ¿Entiendes? ¿No indican las palabras de Jesús, “Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí” que Ellos son un Espíritu? ¿Y acaso no se debe a la encarnación que Ellos fueran separados entre el cielo y la tierra? En realidad, siguen siendo uno; sin importar lo que digan, es simplemente Dios dando testimonio de sí mismo. […] Como Él era la encarnación, se le llamó el Hijo amado de Dios y, a partir de esto, llegó la relación entre Padre e Hijo. Se debió sencillamente a la separación entre el cielo y la tierra. Jesús oró desde la perspectiva de la carne. Como se había revestido de una carne de humanidad normal, fue desde la perspectiva de la carne desde donde Él dijo: “Mi caparazón exterior es el de un ser creado. Como me revestí de carne para venir a la tierra, ahora estoy lejos, muy lejos del cielo”. Por esta razón, Él sólo podía orar a Dios Padre desde la perspectiva de la carne. Este era Su deber y aquello con lo que el Espíritu encarnado de Dios debía estar equipado. No puede decirse que Él no es Dios simplemente porque oraba al Padre desde la perspectiva de la carne. Aunque se le llama el Hijo amado de Dios, sigue siendo Dios mismo, porque Él no es sino la encarnación del Espíritu y Su esencia sigue siendo el Espíritu’.

“Por tanto, podemos ver a través de las palabras de Dios que sólo hay un Espíritu de Dios y no tres. Cuando el Señor Jesús fue bautizado, una voz del cielo dijo: ‘Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento’, y este era Dios dando testimonio de Su propia carne desde el punto de vista de Su Espíritu. De manera similar, el Señor Jesús llamó a Dios en el cielo ‘Padre,’ y esto era Dios dirigiéndose a Su Espíritu desde el punto de vista de la carne. En realidad, la expresión de Padre e Hijo sólo fue utilizada durante la vida de Dios encarnado, y por eso, cuando la obra de Dios en la carne terminó y el Señor Jesús fue resucitado y ascendió al cielo, los títulos de Padre e Hijo ya no se volvieron a utilizar. Debido a que no entendemos la encarnación de Dios, confiamos en nuestras ideas e imaginaciones para dividir a Dios en partes diferentes. Por ejemplo, está escrito en la Biblia que Felipe confió en sus propias ideas e imaginaciones cuando le pidió al Señor Jesús que les mostrase al Padre: ‘Dícele Felipe: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras’ (Juan 14:8-10). A través de las palabras del Señor Jesús podemos ver que el Padre es el Hijo, el Hijo es el Padre, que el Padre está dentro del Hijo y el Hijo está dentro del Padre; el Padre y el Hijo son ambos un solo Espíritu”.

Después de que la hermana Liu dijese esto, de repente vi la luz y algunas de las dudas en mi corazón se desvanecieron. Así que el Señor Jesús llamó a Dios en el cielo ‘Padre,’ porque estaba hablando desde el punto de vista de la carne. El Señor Jesús dijo: “Yo y el Padre una cosa somos” (Juan 10:30). Esto demuestra que el Padre y el Hijo son uno, no dos. Había leído la Biblia durante tantos años y aun así nunca había entendido el verdadero significado de estas palabras dichas por el Señor Jesús.

La hermana Liu me envió otro pasaje de las palabras de Dios: “¿Cuántos Espíritus puede tener Dios? Según tu explicación, las tres personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una; de ser así, hay tres Espíritus, pero tener tres Espíritus significa que hay tres Dioses. Esto significa que no hay un único Dios verdadero; ¿cómo puede esta clase de Dios seguir teniendo la esencia inherente de Dios? Si aceptas que sólo hay un Dios, entonces ¿cómo puede Él tener un hijo y ser un padre? ¿No son todas estas simplemente tus nociones? Sólo hay un Dios, sólo hay una persona en este Dios y sólo un Espíritu de Dios, así como está escrito en la Biblia que ‘sólo hay un único Espíritu Santo y un único Dios’. Independientemente de que el Padre y el Hijo de los que hablas existan, sólo hay un Dios después de todo y la esencia del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en los que creéis es la del Espíritu Santo. En otras palabras, Dios es un Espíritu, pero es capaz de hacerse carne y vivir entre los hombres, así como estar sobre todas las cosas. Su Espíritu lo incluye todo y es omnipresente. Él puede estar simultáneamente en la carne y por todo el universo. Como todas las personas dicen que Dios es el único Dios verdadero, entonces, ¡sólo hay un Dios y nadie lo puede dividir a voluntad!

Entonces, la hermana Liu compartió conmigo, diciendo: “Las palabras de Dios están claras: Dios es Espíritu y abarca todas las cosas, y puede encarnarse como una persona normal. Pero, al mismo tiempo, sobrepasa todas las cosas y es Soberano sobre todas las cosas; Dios es único. Tal y como dice la Biblia: ‘Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es’ (Deuteronomio 6:4). ‘El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es’ (Marcos 12:29). Ya sea Dios Espíritu o una encarnación, sólo hay un Dios en esencia. Si decimos que Dios es un Dios Trino, entonces no habría un Espíritu de Dios, sino tres, y esto es contrario a las palabras de Dios. Dios nunca ha dicho que sea un Dios Trino; Jehová nunca dijo algo así, el Señor Jesús nunca dijo algo así, y el Espíritu Santo nunca ha dicho algo así. Por tanto, es obvio que la idea de un Dios Trino es una idea e imaginación del hombre, pura y simple. El Dios Trino simplemente no existe”.

Las palabras de la hermana Liu me permitieron entender verdaderamente que el Dios Trino no existe. La Biblia dice claramente que Dios es único, así que, al decir que Dios es un Dios Trino, ¿no estamos dividiendo el Espíritu de Dios en tres? Hemos estado diciendo que Dios es un Dios Trino durante más de mil años, pero aun así nadie ha podido explicar correctamente qué significa esto. Sólo ahora entendía que esto era fruto de la imaginación del hombre y que no estaba de acuerdo con los hechos. Si no fuese porque Dios Todopoderoso reveló este misterio, nunca habríamos podido entenderlo.

Entonces la hermana Liu continuó compartiendo: “Te has encontrado con la situación actual y, aunque por fuera parezca que el pastor y la anciana estén divulgando sus ideas e inventando rumores para evitar que creas en Dios, en realidad es una batalla que se está librando en el mundo espiritual. Vamos a leer otro pasaje de las palabras de Dios y entonces lo entenderemos mejor. Dios dice: ‘Dios obra, se preocupa por la persona, la escudriña y Satanás sigue de cerca cada uno de Sus pasos. A cualquiera que Dios favorece, Satanás también le observa y va a la zaga. Si Dios quiere a esa persona, Satanás hará todo lo que pueda para estorbarle usando diversas formas malvadas para tentarle, acosarle, y estropear el trabajo que Dios hace, con tal de lograr su objetivo oculto. ¿Y cuál es ese objetivo? No quiere que Dios tenga a nadie; él quiere a todos los que le interesan a Dios, para poseerlos, controlarlos, ocuparse de ellos para que le adoren a él, […]’ Las palabras de Dios nos dicen que Dios obra para salvar al hombre, pero Satanás no está dispuesto a dejar que esto ocurra y espera en vano controlar al hombre, y por eso hace un gran esfuerzo constantemente para interrumpirnos y evitar que sigamos a Dios. Por poner algunos ejemplos, utiliza a nuestros familiares que no creen para interrumpirnos, hace que las personas se enfrenten a situaciones problemáticas, y utiliza a pastores y ancianos para propagar falacias para perturbarnos. Su objetivo al hacer todo esto es hacernos dudar de la obra de Dios y hacernos obedecer a Dios y perder la salvación de Dios de los últimos días. Cuanto más sincero es alguien en su creencia en Dios, más extremos son el acoso y los ataques de Satanás. Cuando Job sufrió sus dificultades, por ejemplo, sus tres amigos y su mujer desempeñaron todos el papel de Satanás atacando a Job, pero como Job consideró a Dios supremo en su corazón, y como tuvo verdadera fe en Dios, al final pudo mantenerse firme en su testimonio y obtuvo la bendición de Dios. Por tanto, en este tipo de situación, debemos armarnos más con la verdad y confiar en Dios más, porque sólo entonces podremos solucionar nuestras nociones, vencer las tentaciones de Satanás y estar firmes en nuestro testimonio”.

A través de las palabras de la hermana, llegué a entender que había tenido suerte de poder seguir la nueva obra de Dios y de que esto era Dios que me estaba salvando. Sin embargo, Satanás no estaba dispuesto a permitir que Dios me ganase, y por eso utilizó a mi pastor para que viniese a mi casa y me hostigase, y para que diseminase ideas y rumores con el fin de hacer que mi espíritu se volviese débil y negativo. Su objetivo era hacerme abandonar y traicionar a Dios; ¡Satanás es verdaderamente muy malvado! Vi que entendía demasiadas pocas verdades y que mi estatura era demasiado pequeña, y esto me hizo propensa a ser controlada por las falacias e ideas propagadas por el pastor y el anciano. Y por eso, en los días siguientes, dediqué más tiempo a leer las palabras de Dios, y cuando asistía a reuniones con mis hermanas, me armaba con la verdad. Al mismo tiempo, también predicaba el evangelio de Dios de los últimos días a otros hermanos y hermanas de mi iglesia. Pero ¿quién podría haber sabido que otra tentación aún mayor estaba a punto de presentarse ante mí...?

Continuará...

En el camino hacia el reino celestial las palabras de Dios me llevaron a vencer las tentaciones de Satanás (II)


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